HISTORIA DEL GLORIETTA BAY INN

Un punto de referencia histórico en Coronado

John D. Spreckles built Glorietta Bay Inn mansion on Coronado Island.John Dietrich Spreckels (fotografía a la izquierda) hizo más que ningún otro individuo en la historia de San Diego para ayudar a la ciudad a prosperar. Su liderazgo visionario ayudo a poner a San Diego en el mapa del comercio nacional e internacional. Convencido por los impulsores cívicos de la localidad de que San Diego estaba idealmente situado para el comercio, Spreckels a la edad de 34, empezó a invertir en la comunidad. Él compró la compañía de utilidades, el sistema de tranvía, la compañia de agua y estableció el  ferrocarril San Diego y Arizona Oriental, abriendo San Diego a el este.

Spreckels dedicó mucha de su energía a construir San Diego, pero su amor era para la Isla Coronado. Cómo parte de sus numerosas adquisiciones, Spreckels invirtió $500,000 en la Compañía Playa Coronado la cual había desarrollado El Hotel del Coronado, y para 1890 el llevó a cabo el control de interés en el hotel.  En la siguiente década él era dueño de todo menos cinco parcelas de la Isla Coronado y la Isla Norte. Spreckels dió a la ciudad su biblioteca, varios parques y el más grande edificio comercial, el Edificio Spreckels en Orange Avenue. 

John D. Spreckles family lived in Spreckles Mansion on Coronado Island.Fué en la Isla Coronado donde Spreckels construyó su casa de ensueño en cinco hectáreas de tierra con vista a la Bahía Glorietta al otro lado del Hotel Coronado.  En 1906, Spreckels, 53, contrató al Arquitecto Harrison Albright para diseñar y construir la Mansión. El edificio diseñado con la simple y clásica línea del Renacimiento Italiano, fué completado en 1908 con seis habitaciones, tres baños, un salón de juegos, comedor y biblioteca con un costo de $35,000. En ese tiempo, la Mansión Spreckels tenía un ascensor de jaula de bronce, una escalera de mármol con pasamanos de cuero acolchado, tragaluces, pisos de mármol y algunos de los jardines más espectaculares. La casa fué construída con acero reforzado y concreto, una precaución anti terremotos sobre la que Spreckels insistió después de haber vivido el terremoto de San Francisco  en 1906.

En 1913, Spreckels, un dedicado músico y organista, agregó un espactacular salón de música  de 800 pies cuadrados con un enorme Organo Eólico rango 41. El Salón de Música con forma de herradura, que puede ser difrutado hoy con su piano y como el punto de partida del recorrido histórico de Coronado, presume nueve puertas francesas que dan al patio de desayuno con vista a la Bahía Glorietta y al el Hotel Coronado. Una segunda añadidura ese mismo año fué el Solario de tres pisos, que fué usado como un área de entretenimiento hasta la muerte de Spreckels en 1926.

John D. Spreckles Mansion on Coronado Island near downtown San DiegoEn 1928, la Mansión fué vendida a Ira Copley, el dueño del sindicato del periódico y fundador del hoy San Diego Union-Tribune. Copley renombró a la Mansión “Días Alegres”. De 1928 a 1949, el señor Copley hizo solo cambios menores, incluyendo la adición de recámaras y el encerramiento del Solario.

En 1949, el corredor de bienes raíces Louis deRyk Millen compró la Mansión. En ese entonces, la propiedad contaba con dos cocheras con espacio para siete carros, una bomba de gasolina, una casa de planta y un hermoso paisaje interior que mostraba un magnífico jardín de rosas.  Poco después de haber comprador la Mansión, Millen empezó a rentar las habitaciones al estilo europeo “bed-and-breakfast”, y la Mansión fué entonces conocida como Millen Manor. Él entonces vendió la propiedad a Barney Padway, quien comenzó a agregar edificios alrededor, los cuales hoy proveen 89 habitaciones para huéspedes. Una sociedad de bienes raíces fué dueña de la propiedad por un corto tiempo después del Sr. Padway.

El 1975, los dueños actuales, tres personas de negocios de San Diego, adquirieron la propiedad y se embarcaron en una modernización mayor así como una renovación histórica. Los socios decidieron operar el hotel como un Inn independiente y desafiliado en orden de preservar su carácter y proveer un servicio personalizado de alto nivel.

El Salón de Música que se había convertido en una bodega, fué restaurado a su esplendor original. Su puerta revestida de cobre fué re colocada, y los pisos de madera fueron barnizados, y el mobiliario de época junto con el piano de cola fueron puestos en lugar para volver a la vida al Salón de Música. El día de hoy, el salón ofrece a los huéspedes un lugar relajado con perspectiva histórica donde pueden disfrutar un complementario desayuno Continental y refrigerios de medio día. El Salón de Música tiene una biblioteca para huéspedes, juegos, y es el punto de partida para el recorrido turístico de Coronado, una caminata de 90 minutos por la Isla Encantada. El Patio de Desayuno, oculto bajo madera contrachapada, también fué restaurado. Cuándo los balcones de terraza acristalada fueron removidos, los trabajadores descrubrieron la fachada original con paneles enyesados y canaletas de cobre y concreto que eran detalles de la Mansión en sus días de gloria 90 años atrás. El frente del Salón Veranda volvió a su diseño original de paredes de ojo de buey y ventanales enmarcados de metal. La renovación se convirtió en una verdadera restauración y los detalles originales de las habitaciones fueron completamente expuestos y destacados. Hoy, la Mansión que cuenta con 11 habitaciones de huéspedes, un vestíbulo y un Salón de Música luce como lo hizo en los años 20s cuando Spreckels estaba en lo más alto de su poder en San Diego.

John D. Spreckles Mansion on Coronado Island near downtown San DiegoJunto con las renovaciones de primer nivel, las habitaciones de la Mansión del Glorietta Bay Inn también recibieron mejorías. Localizada en el segundo piso estaba la suite de John Spreckels que contaba con una estancia, terraza y recámara. Con su vista panorámica de la bahía y el océano, la habitación ha sido convertida en una suite de lujo con una práctica cocina en la estancia. La que fuera la suite Spreckels está junto a la suite Sugar Baron, que era entonces la habitación principal de la Sra. Spreckels. La habitación ahora tiene un área de descanso con vista a la piscina y a la bahía Glorietta. La suite Mansión en el primer piso fué creada a partir de un gran patio con vista a los jardines de té. La suite ahora tiene un patio, un dormitorio y un área de descanso. La única habitación para huéspedes en el nivel principal del Inn fué alguna vez la biblioteca. Aún mantiene la sensación de biblioteca con pisos de madera, una chimenea y una tranquila locación lejos de las actividades en el primer piso. 

Otras seis habitaciones están localizadas en el segundo piso, cada una con una decoración única. Éstas fueron las habitaciones de los hijos y nietos de Spreckels, quienes solían pasar los veranos en Coronado. Todas las habitaciones han mantenido los accesorios de iluminación, y en lo posible, la ferretería y las luces han sido mantenidas o reemplazadas con piezas de los años 20s. Algunas habitaciones aún tienen cajas fuertes de pared que datan de principios de los años 20s. El Solario de tres pisos, que era el lugar de estudio e introspección de Spreckels, es ahora un Penthouse. Con 1,000 pies cuadrados de espacio, el Penthouse ofrece una de las mejores vistas de la Isla.

En 1977, la Mansión fué designada un punto de partida del Coronado Histórico por la Asociación Historica de Coronado. En 1997, Glorietta Bay Inn recibió el Premio Golden Hibiscus por la ciudad de Coronado por su Excelencia en Restauración Histórica.